La creencia popular nos dice que sólo existen dos maneras de curar una enfermedad: ir al médico y seguir al pie de la letra el tratamiento que prescribe, o intentar ir con el chamán local para hacer cualquier tipo de tratamiento alternativo con aceites, serpientes y humo.
La realidad, sin embargo, es que existe una abundante cantidad de opciones entre los extremos de la medicina moderna y la locura de la “medicina natural”. Dales un vistazo a estas 5 curas totalmente inesperadas para problemas de salud comunes.
5. Masaje rectal, la solución para el hipo.
No, no es broma.
Existen decenas de remedios caseros para el hipo, cada uno con diferentes niveles de eficacia. Puedes contener la respiración hasta que tu diafragma se “reprograme”. Puedes pedir a alguien que te de un susto. Puedes hasta comer un puño de sal o tomar agua bocabajo. Sin embargo, la mejor manera de deshacerse de este odioso malestar es, según la ciencia, un buen masaje rectal.
Y es que al parecer los episodios de hipo están íntimamente ligados con el nervio vago, que va desde el cerebro hasta el diafragma. Este nervio interactúa con otros en las cercanías del diafragma, dando lugar a la irritante experiencia de un hipo. Una forma moderadamente cierta de calmar este nervio es confundirlo con una sobre estimulación (como asustar a alguien para provocar que su cuerpo se estremezca). La manera más eficaz de hacer esto, sin embargo, es accediendo de forma manual. Lo que, por supuesto, significa enfilarse un dedo por el tercer ojo.
Los orgullosos investigadores de este descubrimiento fueron merecedores de un premio Ig Nobel por haber inventado un “masaje rectal digital” para estimular el nervio vago. Para quien no desea ser tocado de forma tan íntima por una máquina, puede valerse de su propio dedo humano. Puede parecer una cosa nada agradable, pero cuando se padece de un hipo permanente que se extiende durante días, créanme, es una solución que pareciera venir del cielo.
La cura definitiva para el hipo.